La Ley 2466 de 2025 introdujo cambios significativos en el derecho laboral colombiano, con el propósito de modernizar las relaciones laborales, fortalecer la protección de los derechos de los trabajadores y clarificar los mecanismos de disciplina y terminación de los contratos de trabajo. Una de las obligaciones más relevantes que deben asumir los empresarios bajo este nuevo marco normativo es la actualización del Reglamento Interno de Trabajo, documento que regula las condiciones de trabajo, los deberes y las sanciones aplicables dentro de la empresa.
Actualizar el Reglamento no es simplemente una formalidad administrativa: es una necesidad jurídica indispensable para garantizar que la empresa opere dentro del marco legal vigente, minimice riesgos de sanciones y demandas laborales, y fortalezca sus mecanismos internos de disciplina y control.
¿Qué es el Reglamento Interno de Trabajo y por qué debe actualizarse?
El Reglamento Interno de Trabajo (RIT) es un conjunto de normas de carácter obligatorio que establece la empresa para regular aspectos esenciales de la relación laboral, como horarios, turnos, deberes, prohibiciones, procedimientos disciplinarios y sanciones. La Ley 2466 de 2025 introdujo nuevos requisitos y procedimientos que deben estar claramente incorporados en dicho reglamento, para que los trabajadores conozcan con precisión sus derechos y obligaciones, y para que la empresa pueda ejecutar mecanismos disciplinarios válidos y proporcionales.
Si el Reglamento Interno no se actualiza conforme a la Ley 2466 de 2025, la empresa se expone a:
- Invalidación de las medidas disciplinarias, por no contar con soporte normativo interno.
- Demandas por vulneración de derechos fundamentales o defectos de procedimiento.
- Sanciones por parte del Ministerio del Trabajo por incumplimiento de normas de orden público.
- Contingencias en procesos judiciales o de tutela.
El procedimiento de descargos: una exigencia legal
La reforma laboral establece de manera expresa la obligatoriedad de un procedimiento de descargos previo a la imposición de cualquier sanción disciplinaria, incluso cuando exista una causal objetiva de despido.
El procedimiento de descargos consiste en brindar al trabajador la oportunidad de expresar su versión de los hechos, aportar pruebas y ejercer su derecho de defensa antes de que la empresa adopte una decisión disciplinaria. Este procedimiento, ahora incorporado en la Ley 2466 de 2025, protege el derecho fundamental al debido proceso dentro de la relación laboral.
¿Por qué es fundamental cumplirlo?
- Garantiza la validez de la sanción disciplinaria: una sanción impuesta sin respetar el derecho de defensa puede ser declarada nula por un juez laboral.
- Previene demandas laborales: la ausencia de un procedimiento de descargos claro y formal facilita que los trabajadores impugnen la decisión disciplinaria por vulneración del debido proceso.
- Fortalece la seguridad jurídica interna: al contar con reglas claras y aplicables, la empresa demuestra transparencia y coherencia en el ejercicio de su poder disciplinario.
¿Puede un empleador despedir con justa causa sin realizar el proceso disciplinario?
La respuesta conforme a la Ley 2466 de 2025 es no. Aunque la ley reconoce causales de despido con justa causa, la misma exige que, antes de proceder con la terminación del contrato por una falta atribuible al trabajador, la empresa debe:
- Contar con una conducta concreta tipificada en el Reglamento Interno de Trabajo como sancionable.
- Haber desarrollado el procedimiento formal de descargos, garantizando al trabajador el derecho de defensa.
- Evaluar la gravedad de la conducta a partir de la tipificación interna y la proporcionalidad de la medida.
La simple existencia de una causal objetiva no habilita al empleador a omitir el procedimiento de descargos. Hacerlo puede derivar en:
- La nulidad del despido por vulneración de los derechos fundamentales del trabajador.
- El reconocimiento de indemnizaciones por despido injustificado.
- Obligación de reinstalación del trabajador en su puesto con pago de salarios dejados de percibir.
Beneficios de un Reglamento Interno actualizado
Actualizar el Reglamento Interno de Trabajo conforme a la Ley 2466 de 2025 no solo protege a la empresa frente a contingencias legales, sino que también:
- Clarifica las reglas de juego internas, reduciendo incertidumbre entre los trabajadores.
- Mejora la cultura organizacional, al establecer procedimientos transparentes y justos.
- Permite a la empresa aplicar medidas disciplinarias de forma legítima y proporcional.
- Fortalece la posición de la empresa en procesos ante autoridades laborales y en litigios.
La actualización del Reglamento Interno de Trabajo conforme a la Ley 2466 de 2025 no es un trámite opcional ni una formalidad, sino una obligación legal y una estrategia preventiva esencial para garantizar que la empresa opere con seguridad jurídica, evite contingencias laborales y proteja su estabilidad organizacional.
Además, el procedimiento de descargos se erige como un requisito indispensable antes de cualquier sanción o despido con justa causa. Omisión de este procedimiento puede tener consecuencias graves, incluyendo la nulidad de los actos disciplinarios y la imposición de sanciones y cargas económicas para la empresa.
Contar con un Reglamento actualizado, claro y compatible con la reforma laboral es una inversión en seguridad jurídica, gobernanza interna y sostenibilidad empresarial.
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